Tensión ocular alta: qué es, riesgos y tratamiento
La tensión ocular alta, o hipertensión ocular, es una de esas condiciones que no avisa. No duele, no cambia lo que ves y no da ninguna señal evidente. Pero cuando se mantiene elevada durante mucho tiempo, puede dañar el nervio óptico de forma irreversible y derivar en glaucoma. Es el tipo de problema que solo se detecta si alguien lo busca, y por eso las revisiones oftalmológicas son tan importantes.
¿Qué es la presión intraocular?
Dentro del ojo circula un líquido transparente llamado humor acuoso. Se produce constantemente y se drena a través de un canal en el ángulo entre el iris y la córnea. Cuando la producción y el drenaje están equilibrados, la presión se mantiene estable. Pero si el drenaje se bloquea parcialmente o el líquido se produce en exceso, la presión sube.
Los valores normales de presión intraocular están entre 10 y 21 mmHg. Por encima de 21 se considera hipertensión ocular, aunque el umbral de daño varía mucho entre personas. Hay quien desarrolla glaucoma con presiones de 16 y quien tiene presiones de 25 sin problemas durante años.
Factores de riesgo
- Edad: el riesgo aumenta a partir de los 40 años
- Antecedentes familiares: si alguien en tu familia tiene glaucoma, tu riesgo se multiplica
- Miopía alta: los ojos miopes tienen mayor predisposición
- Uso prolongado de corticoides: especialmente los colirios con cortisona
- Diabetes e hipertensión arterial
- Grosor corneal fino: puede hacer que la medición subestime la presión real
Diagnóstico
La presión intraocular se mide con un tonómetro, que puede ser de contacto (con anestesia tópica) o de aire (el famoso «soplido»). Es una prueba rápida e indolora. Pero la presión por sí sola no es suficiente para diagnosticar glaucoma. El oftalmólogo también evaluará:
- El aspecto del nervio óptico (con fondo de ojo)
- El campo visual (para detectar pérdida de visión periférica)
- El grosor de la capa de fibras nerviosas (con OCT)
- El ángulo de drenaje (gonioscopia)
Tratamiento
No toda presión alta necesita tratamiento inmediato. Si el nervio óptico está sano, el campo visual es normal y no hay otros factores de riesgo importantes, el oftalmólogo puede optar por vigilar con revisiones periódicas.
Cuando el tratamiento es necesario, las opciones incluyen:
- Colirios hipotensores: son la primera línea. Hay varios tipos (prostaglandinas, betabloqueantes, inhibidores de la anhidrasa carbónica, alfa-agonistas) y la elección depende de cada caso.
- Láser (trabeculoplastia): mejora el drenaje del humor acuoso. Se usa como alternativa o complemento a los colirios.
- Cirugía: se reserva para casos que no responden a otros tratamientos. Crea una nueva vía de drenaje para el líquido.
¿Se puede prevenir?
No se puede prevenir la hipertensión ocular como tal, pero sí se puede detectar a tiempo y controlar antes de que cause daño. La recomendación general es hacerse una revisión oftalmológica completa cada dos años a partir de los 40, y cada año si tienes factores de riesgo.
Algunos estudios sugieren que el ejercicio aeróbico moderado puede reducir ligeramente la presión intraocular, mientras que ciertas posturas invertidas (como en yoga) pueden aumentarla temporalmente. No fumes: el tabaco empeora la circulación del nervio óptico.
Preguntas frecuentes sobre tensión ocular alta
¿La tensión ocular alta siempre lleva a glaucoma?
No. Muchas personas tienen presión intraocular elevada durante años sin desarrollar glaucoma. Se estima que solo un 10% de las personas con hipertensión ocular progresarán a glaucoma en 5 años si no reciben tratamiento. El riesgo depende de otros factores como el estado del nervio óptico, los antecedentes familiares y el grosor corneal.
¿Se puede notar la tensión ocular alta?
Generalmente no. La hipertensión ocular crónica es asintomática. Solo en casos de subida muy brusca (como en un ataque agudo de glaucoma de ángulo cerrado) aparecen síntomas evidentes: dolor intenso, ojo rojo, náuseas y visión muy borrosa. Esto es una emergencia médica.
¿El café sube la tensión ocular?
La cafeína puede producir un aumento leve y temporal de la presión intraocular (1-2 mmHg). Para la mayoría de las personas no es clínicamente relevante. Si tienes glaucoma, lo más prudente es comentarlo con tu oftalmólogo, pero no hace falta eliminar el café por completo.